-Pues...Si.-Dije poniéndome un poco roja.
-Y también, me ha dicho que te gusta cantar y que ademas cantas muy bien.-Dijo curiosa.
-Bueno, cantar si me gusta, pero no lo hago muy bien.-Dije ya roja como un tomate.
-Bueno, eso, si no te importa, me gustaría averiguarlo yo.-Dijo sonriente y dulcemente, como es ella.
-No entiendo.-
-A ver, cariño. Yo soy vicedirectora de la discográfica de los chicos, y bueno, el otro día tu padre me puso uno de tus vídeos, de cuando participabas en los concursos de talentos de tu instituto, y bueno, me asombré mucho por tu voz, y me gustaría que la semana que viene vinieras a grabar algo, si te parece bien.-Dijo con una gran sonrisa.
-¿Me lo estas diciendo enserio?-Dije incrédula.
-Claro.-
-Pero...Yo no tengo tanta voz como para hacer algo así, ni tampoco el estilo y...-
-No digas boberías, cariño, tienes el estilo perfecto, y una voz muy bonita.-Dijo acariciándome la mejilla.
-Gracias...Pero...Yo no se como...-
-Tu solo ven a el estudio de grabación, graba una maqueta y luego, el resto me lo dejas a mi, ¿vale?-Dijo sonriente. Yo estaba que no me lo creía, como era posible que me estuviera pasando esto, no lo entiendo. ¡DIOS!
-Vale, pero yo mato a mi padre.-Le dije avergonzada, a lo que ella río.
El resto del viaje hasta el centro del comercial fue tranquilo, estuvimos charlando sobre tonterías, hasta que el chófer paro, y nos dijo que ya habíamos llegado. Cuando nos bajamos, pude ver bien como iba vestida Erica: http://www.polyvore.com/madrastra/set?id=112357997
Cuando tenga su edad, me encantaría poder vestir así, con esa elegancia, pero sin parecer un abuela.
Cuando entramos al centro comercial, aquel a el que había ido ayer. Fuimos directa a una tienda que ayer había pasado por alto, una tienda con un precioso piso blanco como las paredes, y que evidentemente era para vestidos de boda y de damas de honor. Al entrar, nos dirigimos al elegante mostrador que también era blanco, en el que se encontraba un señorita sonriente con un preciosos pelo corto rubio.
-Hola, buenos días, ¿que desean?.-
-Hola, soy Erica Holson, hace unos días reservé hora para la prueba de un vestido de novia y de un traje de dama de honor.-Dijo emocionada. A continuación, la señorita tecleo unas cuantas cosas en el ordenador que había en el mostrador y nos dijo que podíamos pasar a la sala de pruebas. A los minutos, nos dijo que nos sentáramos, que ahora venia una compañera suya. Y así fue, ahora era al igual que la anterior, una chica sonriente, pero con el pelo castaño y largo.
-Hola, buenos días, soy Leila, seré quien le ayude a buscar su vestido de boda. ¿Me podría decir que es lo que busca, si tiene algo ya pensado, o una idea? ¡Ah! Y por favor, dígame la talla que tiene.-Dijo sonriente.
-Pues...Me gustaría que fuera de palabra de honor...Y llevo la talla 46.-Dijo pensativa.
-Vale, muy bien, ahora vuelvo.-Dijo desapareciendo entre un pasillo.
-Bueno, ¿y quien es tu dama de honor?-Dije curiosa, ya que se había ido la chica.
-Tú.-Dijo sonriente.
-¿Como que yo?¿Enserio?.-Dije emocionada por la idea.
-Claro _______, bueno si tu quieres claro.-Dijo feliz.
-Claro, me encantaría.-
-Entonces, como tu tienes tan buen gusto para la ropa, porque me encanta como vistes, pues...¿Quieres elegir tu el vestido de dama de honor?-
-¡Claro!¡Me encantaría!-Dije super emocionada, no me lo podía creer. A continuación, entro la chica de antes por el pasillo, cargada con un par de vestidos.
-Bueno, ¿si te parece empezamos?.-Le dijo a Erica, a lo que ella se levanto, y se metieron en un probador. Después de un rato, vi salir a la chica del probador y me dijo.
-No le gusta ninguno, no se que hacer. ¿Puedes venir tu?A ver si encuentras alguno que le pueda gustar.-Dijo un poco triste.
-Emm...Si claro, ¿por donde están los vestidos?-Pregunte expectante.
-Por aquí, sígueme.-Así lo hice, le seguí por un pasillo, hasta llegamos a una habitación, llena de vestidos, cuando digo llena, es LLENA, era una pasada todos los vestidos que había. Empece a ver vestido por vestido, hasta que mi vista se fijo en un vestido que...¡Puf! Que bonito era ese vestido, era precioso:
Le dije a la chica que quería que se probase ese, la chica cogió el vestido, y se lo llevo a Erica. A continuación, volví hasta donde estaba sentada hace unos minutos y espere a que Erica saliera. Cuando salió, salió con una gran sonrisa, y los ojos le brillaban, le quedaba perfecto, estaba deslumbrante.
-¿Que te parece?¿Estoy bien?.-Dijo con una sonrisa interrogante.
-¿Estas de broma? Estas preciosa, a papa seguro que le encanta.-Dije super feliz.
-Bueno, pues ya tengo vestido de novia.-Dijo con una gran sonrisa y dando palmaditas como una adolescente.-Bueno, pues ahora es tu turno.-A continuación, le dijo a la chica que era ese el vestido que quería, y que se lo envolviera que ahora iba a pagarlo, y también le dijo que le tocaba a su dama de honor elegir su vestido, que era ¡yo!. Cuando la chica terminó de envolver el vestido, me guío a mi hasta la parte de vestidos de dama de honor. Me probé muchos, muchos y muchos, hasta que ya me había probado mitad de la tienda, pero de repente, tras seguir buscando, vi un preciosos vestido que había en un maniquí al fondo, a juego con unos tacones y un mini bolsito (ya os lo enseñare el día de la boda). Me lo probé y fue algo...Inexplicable.
Cuando Erica pagó todo, nos fuimos a comer al restaurante, donde Niall y yo habíamos comido. Automáticamente se me puso una sonrisa de boba, pero en cuanto recordé lo de esta mañana, se me borró. Como podían haber sido tan idiotas, mira que pelearse, y lo mas estúpido de todo, ¡por mi!
-En que piensas ________, ¿en algún chico en especial?.-Dijo graciosa, una vez que las dos estábamos sentadas y nos habían dado la carta, para ver lo que queríamos comer.
-Nono, ¡que va!.-Dije nerviosa.
-Si si, claro, seguro que es uno de los chicos, ¿o me equivoco?.-Dijo graciosa.
-Bueno, más o menos.-Dije roja.
-Lo sabía, ¿cual de ellos?.-Dijo curiosa. A lo que yo reí.
-Adivina, haber si aciertas.-Dije graciosa.
-Haber Louis, no, porque tiene novia, con...Zayn no, porque no me pegas...¿Con Liam?-
-¿Te pego con Liam?¿Enserio?-Dije graciosa.
-Pues haber solo quedan Harry y Niall.-Dijo pensativa.
-Si, exactamente.-Dije graciosa haber si caía.
-Vale pues....Espera un momento, ¿los dos?-Dijo asombrada.
-Emm...¿Si?-Dije avergonzada.
-¡Mi madre! Esos chicos no pierden el tiempo, pero...¿es correspondido?-Pregunto, a lo que yo le respondí con un asentimiento de cabeza.-¿Los dos?-Dijo estupefacta.
-Si.-Dije apenada.
-Y esa cara, ¿pasó algo hoy o que?.-Dijo comprensiva, en esto vino el camarero, casualmente el de la otra vez.
-Hola, buenas tardes, ¿que desean tomar?.-Dijo retirándonos las cartas, en cuanto me miró a la cara me reconoció.-Hola, nos volvemos a ver.- Dijo con una gran sonrisa.
-Si, pero todavía no se tu nombre.-Dije al igual que el.
-Yo soy Tom, ¿y a quien tengo el placer de conocer?- Dijo feliz.
-Yo soy _______, encantada Tom.-Dije dándole la mano.
-Y yo estoy perdida _______, ¿ya os conocéis?.- Dijo Erica perdida.
-Si, el otro día vine a comer con Niall aquí.- Dije roja.
-Si, ¿aquel chico rubio era tu novio?.-Pregunto curioso Tom.
-Claro que no.-Dije haciéndome la loca, no se porque. A lo que Tom sonrió.
-Bueno, señoritas, ¿que quieren de beber?.-Dijo aclarándose la voz con un carraspeo.
-Yo una cerveza, ¿y tu _________?-Dijo Erica.
-Yo una Coca-Cola.-Dije sonriendole al hermoso camarero.
-¿Y de comer?-Dijo anotando en su libreta.
-A mi me gustaría comer...Una ensalada cesar.-Dijo Erica.
-Yo unos espaguetis a la boloñesa.-
-Muy bien, ahora se los traigo.-
Al parecer después de que Tom nos interrumpiera, Erica se olvido de lo de Niall y Harry, y no salió más el tema, estuvimos hablando de cosas sin importancia, al igual que en la comida.
Cuando terminamos de almorzar, yo me despedí de Tom, al que le dí mi número, por cierto. Y nos fuimos en el mismo coche que habíamos venido. Cuando llegamos a casa de los chicos, me despedí de Erica, y ella me dijo que ya me llamaría para ver cuando iba al estudio de grabación y que le había encantado pasar el día con migo. Cuando entré por la puerta eran las cinco más o menos. Pensaba ir a cambiarme antes de que llegarán las chicas, pero nada más dejar mis llaves en la entrada, escuché unas voces en la cocina.
Cuando terminamos de almorzar, yo me despedí de Tom, al que le dí mi número, por cierto. Y nos fuimos en el mismo coche que habíamos venido. Cuando llegamos a casa de los chicos, me despedí de Erica, y ella me dijo que ya me llamaría para ver cuando iba al estudio de grabación y que le había encantado pasar el día con migo. Cuando entré por la puerta eran las cinco más o menos. Pensaba ir a cambiarme antes de que llegarán las chicas, pero nada más dejar mis llaves en la entrada, escuché unas voces en la cocina.
Holaaaa!! Me has dejado con gans de daber que va a pasar y de saber como va a ser el vestido.de la.dama.de.honor!! Jjajaj
ResponderEliminarJajaja me alegro de que te haya dejado con la intriga ^^ y de que te guste la novela :3
Eliminarbollitoooooo <3<3<3 siguee *~*
ResponderEliminarMi morenaaaa ♥♥ en eso estoy ^^
Eliminar